Vi caer a mi amada a los infiernos

con una de las más tristes sonrisas,

con su forma de pensar imprecisa,

y con ese malpensar posmoderno,

vi caer a mi amada a los infiernos.

Vi caer al amigo en la locura

con torpeza y con su cabeza dura,

tomándose la envidia por justicia,

creyendo lo que salió en las noticias,

vi caer al amigo en la locura.

 

Vi a mi hermano cometer la traición

al principio que juramos un día,

celebrándolo henchido de alegría,

pues creía defender la razón,

vi a mi hermano cometer la traición.

Vi al maestro olvidar esa lección,

que hubo sido mi primera instrucción

de cuando yo comenzaba a aprender

que es deber trabajar para comer,

vi al maestro olvidar esa lección.

 

Vi a guardianes llamados asesinos

por cuidar el bien de nuestra nación;

vi uno muerto, lleno yo de aflicción

y hasta hoy día la justicia no vino,

vi a guardianes llamados asesinos.

Vi a bárbaros amados por señoras

y señores, doctores y doctoras

versados en doctrinas y la ciencia,

pero creo que perdieron la conciencia,

vi a bárbaros amados por señoras.

 

Vi al vecino vender su libertad

a cambio de una promesa vacía

y de paso, también vendió la mía

¡cómo pudo no ver la realidad!

Vi al vecino vender su libertad.

Vi destruir mi barrio a unos mocosos,

llenando la vereda de destrozos;

se caía la civilización,

más tenían alegre el corazón,

vi destruir mi barrio a unos mocosos.

 

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *